Bautízate

El día de Pentecostés, del año 31 d.C., el día en que la Iglesia del Nuevo Testamento fue establecida, el apóstol Pedro dio un poderoso mensaje a muchos oyentes. Su mensaje fue tan convincente que 3,000 personas entregaron sus vidas a Jesucristo. Aquel día muchos preguntaron a los apóstoles: “Varones hermanos, ¿qué haremos?” (Hechos 2:37). La respuesta de Pedro fue: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

¡Este versículo es el claro mandamiento de Dios a “ser bautizado”! la Biblia también enseña que el arrepentimiento debe preceder al bautismo o la persona no recibirá el don del Espíritu Santo.

¿Qué es el bautismo?

El bautismo implica que una persona sea sumergida en agua completamente, proviene de la palabra bapto, que significa ser sumergido completamente. Eso explica por qué se bautizó Jesús en un río (Mateo 3:13, 16). De la misma manera, un etíope pidió que se le bautizara (Hechos 8:36-40).

El significado del bautismo

En la Biblia se compara el bautismo a un entierro (Romanos 6:4; Colosenses 2:12). El bautismo simboliza la muerte de nuestra manera de vivir anterior y el comienzo de una nueva vida como cristianos dedicados a Dios. 

Tanto el bautismo como los pasos que hay que dar antes de bautizarse son el medio que Dios nos ha dado para que podamos tener una conciencia limpia basada en nuestra fe en el sacrificio de Jesucristo (1 Pedro 3:21). Además, Jesús enseñó que sus seguidores deben bautizarse (Mateo 28:19, 20).

¿Limpia el bautismo en agua los pecados?

No. La Biblia enseña que sólo la sangre derramada de Jesús puede limpiar nuestros pecados (Romanos 5:8, 9; 1 Juan 1:7). Pero si queremos obtener los beneficios de su sacrificio, debemos tener fe en Jesús, cambiar nuestra manera de vivir para seguir sus enseñanzas y bautizarnos (Hechos 2:38; 3:19).

¿Por qué debemos ser bautizados en agua?

Porque es un mandamiento de Jesús. Marcos 16:15-16 Y les dijo: Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado, se salvará; pero el que no crea, será condenado.

Porque seguimos el ejemplo de Cristo. Mateo 3:13-15 Jesús fue de Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan se le oponía, diciendo: «Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?» Jesús le respondió: «Por ahora, déjalo así, porque conviene que cumplamos toda justicia.» Entonces Juan aceptó.

Es un testimonio externo de lo que ha ocurrido internamente en la vida de un creyente. Ilustra la identificación de un creyente con la muerte de Cristo, Su entierro y Su resurrección.  Romanos 6:3-4 ¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.